MENAs

Desamparo y MENAs (I?)[i]

 

¿Por qué la administración ha de asumir la tutela de un menor de edad desamparado? ¿A qué obliga la declaración universal de los derechos del niño? ¿Dónde debe estar para un crecimiento estable y armónico un menor de edad?

Muchas de estas preguntas, si se hubieran hecho hace 10 años, habrían tenido una respuesta diferente de la que hoy darían muchos ciudadanos.

La lógica nos lleva a pensar que el Estado debe sustituir a los padres como tutores cuando éstos no pueden ejercer debidamente esta función. Y esa acción solo se debe hacer cuando no hay alternativa posible que permita evitar la salida del niño de su casa. Pero en estos casos también está claro que al mismo tiempo que se protege al niño/a se deben poner en marcha una serie de actuaciones que ayuden a los padres a resolver los problemas que les impiden tratar adecuadamente a sus hijos. También, en paralelo, hay que intentar que la guarda y atención de los niños/as sea ejercida por sus familiares próximos en un ambiente lo más parecido posible al que tenían con su familia biológica. Y si se comprueba que las causas de desamparo, los problemas de los padres, no tienen solución, se buscará una solución definitiva como la adopción o el acogimiento permanente con su familia extensa (tíos o abuelos) o en familia ajena o en un centro residencial.

El criterio lógico es el de sustituir temporalmente a los padres. Ayudarles a resolver sus problemas. Velar por que el tiempo de separación sea el mínimo posible y procurar que los niños/as estén en un entorno familiar, con tíos o abuelos, mejor que con personas extrañas o en un centro.

Por lo tanto, los principios que inspiran la toma de decisiones se fundamentan en los derechos del niño para limitar al máximo las secuelas que la separación de sus padres les generará.

La pobreza, el paro, la falta de formación académica, etc. No son, en ningún caso, razones de desamparo. El maltrato, el abandono, la desatención, la incapacidad parental si lo son. Y estos criterios técnicos y el marco legal que los ampara se aplican en el territorio del país con independencia de la nacionalidad de los padres e hijos si está toda la familia aquí, o de los menores de edad si no están acompañados.

No recuerdo en los últimos años ningún cambio ni debate técnico sobre las líneas maestras que he señalado aquí. Ha habido, hay y habrá debates sobre modelos de intervención, sobre criterios y sistemas para trabajar la solución de los problemas de la familia o para buscar sistemas fiables y homogéneos para evaluar la gravedad de los indicadores de riesgo. Pero sobre los criterios fundamentales basados en los derechos de los niños no recuerdo haber oído que se discutan.

Sin embargo, y de manera muy especial en los últimos diez años, la llegada a España de manera continuada y masiva de preadolescentes y adolescentes, de entre 13 y 17 años, fundamentalmente varones, sin el acompañamiento de sus padres ha puesto patas arriba los sistemas de protección de la Comunidades Autónomas. Si en Catalunya había hace 10 años unos 2.500 menores de edad atendidos en centros, hoy hay acogidos, además, unos 2.000 menores extranjeros. A estas cifras hay que añadir otros elementos de análisis de este problema. Aproximadamente el 80% de estos menores son ciudadanos de Marruecos, país al que muchos españoles hemos ido de vacaciones por su proximidad, su belleza, su seguridad y su arte y su cultura. No es un país en guerra, es un país musulmán moderado. Y aparte del conflicto con el pueblo saharaui, muy olvidado en España a pesar de haber sido su Metrópoli, Marruecos no genera flujos migratorios de exilados que requieran asilo político. Y es cierto que Marruecos tiene zonas amplias de su territorio que son rurales, son pobres y carecen de infraestructuras y medios, manteniendo a su población alejada del acceso a la formación y a unas cotas de bienestar inferiores a las de sus zonas urbanas. En definitiva, lo mismo que pasaba en España en los años 50 y 60. Con el agravante que los medios de comunicación si les llevan una imagen de Europa, y de España como puerta de acceso, como modelo de “progreso”, “riqueza” y “bienestar” que ha estimulado a muchos marroquíes a emigrar, como lo hicieron muchos españoles hace unas décadas.

Pero mientras sean los adultos los que emigran por razones económicas estaremos ante un hecho histórico y común que no tiene que ver con la protección de menores. Pero cuando los migrantes son miles de jóvenes de entre 13 y 17 años, empujados por sus propias familias para que arriesguen sus vidas en un viaje a manos de mafias que cobran unos 3.000€ por “pasaje”, para que se instalen en un país extraño y para que trabajen y envíen dinero a sus familias, en este momento el tema si pasa a ser un asunto, también, de la protección de menores. Porque no es que sus padres no los quieran o no les hayan cuidado en su infancia, es que su situación de pobreza puede verse aliviada con unos ingresos que este menor de edad confían que les proporcionará. Y en el momento que esos menores de edad pisan suelo extranjero el país está obligado a prestar una atención inmediata y a protegerlo.

Pero la causa del desamparo y la protección no es la incapacidad parental de la familia. Es una emigración económica que fuerza a esos jóvenes a alejarse de su entorno familiar y cultural para vivir, malvivir, en un entorno cultural, lingüístico y social que no comprenden y en el que no podrán realizar su objetivo de trabajar y enviar dinero a sus casas, porque no se les autorizará a trabajar. Y esta situación administrativa en la mayoría de los casos no se resolverá con la mayoría de edad al no facilitarles España el permiso de residencia y trabajo. Y así se sumará la frustración de sus expectativas, y las de sus familias, como menor de edad emigrado, a la frustración que llegará con la mayoría de edad al comprobar que no se les reconoce ningún derecho de ciudadanía y trabajo, abocándolos a la marginación y dejándolos en las manos de ciertos grupos organizados (mafias, sectas religiosas extremas, etc.)

Ahora bien, si el adolescente extranjero no acompañado que “aparece” en las calles de cualquier ciudad española es alemán, o italiano, o irlandés, o suizo ¿creen que el procedimiento será el mismo? En absoluto. Se contactará con la embajada y será repatriado para ser reintegrado a su familia o ser atendido por sus servicios sociales. Es decir, se actuará conforme los criterios que exponíamos al principio de este escrito. Los menores de edad con sus familias y en su entorno cultural y social tienen mejores oportunidades y expectativas de crecimiento personal armónico. Permitidme aquí que os lleve a la entrevista que le hizo la periodista de El Periódico Elisenda Collell a la presidenta de la asociación marroquí Darna, la Sra. Mounira Bouzid El Alami. https://euskalnews.com/2019/11/la-presidenta-de-una-ong-marroqui-pide-deportar-a-los-menas-espana-debe-devolver-los-menores-que-cruzan-el-estrecho/

Ni que decir tiene que los menores de edad que huyen de la guerra o de la persecución por razones religiosas, de etnia o de género, encajan absolutamente en los supuestos de protección de menores y de asilo. Si bien estos casos, hasta donde yo sé, son muy minoritarios en España.

Estos flujos de inmigración económica ponen en cuestión y desbordan nuestros mecanismos de protección a la infancia. Pero durante muchos años, y siendo evidente el flujo de población menor de edad, no se ha empezado ningún debate serio sobre qué respuesta dar que respete los derechos del niño.

¿Cuál es la causa de no aplicar los derechos de los niños con los menores marroquíes? Creo que hay varias razones y me temo que con un trasfondo geopolítico importante. Por un lado Marruecos si no incentiva no evita la “fuga” de su juventud a la que no puede o no sabe o no quiere ofrecer una salida digna en su territorio. Y los diferentes gobiernos de España, en los últimos 10 años al menos, no han querido “incomodar” al vecino del sur con el que España tiene una agenda de temas de interés común importantes (la pesca, Ceuta y Melilla, Canarias, el control del flujo de población subsahariana, los fosfatos,…). Y yo me temo que los derechos de los niños frente a temas con un impacto económico y/o estratégico tan alto, no han tenido ni tienen el valor como para dedicarle un minuto de tiempo.

Transcribo aquí unos párrafos de la entrevista a El Alami que creo que es esclarecedora:

El Alami tiene una visión muy clara del drama de los menores que son acogidos en Europa, si no mueren por el camino.

«Francia y España son responsables directos de lo que está sucediendo en el estrecho», subraya. «Saben que Marruecos no es una autocracia, que aquí hay futuro, porque me hanvenido a visitar». A su entender, estos países están gastándose un «dineral» en acoger a los niños allí, cuando «deberían estar en Marruecos». «Hay un negocio montado», añade.Según ella, la solución pasa por la devolución en caliente de cualquier menor que cruza el Estrecho.

¿Los niños no tienen derecho a emigrar?

«El primer derecho de los niños es tener raíces y estar con sus familias, si se permite su entrada en Europa, el efecto llamada es imparable». De hecho, ruega a España que cambie su legislación para permitir estas devoluciones «en cuanto lleguen al puerto».

Insiste de forma contundente en la necesidad de ofrecer unas raíces a los pequeños. «Porque luego pasa lo que pasa…». Hace referencia a las captaciones de los jihadistas, jóvenes desubicados en Europa dispuestos a dar su vida en nombre del terrorismo islamista. «Las raíces son esenciales y se las estamos cortando a estos menores».

Y si la apelación a cumplir los acuerdos y leyes internacionales no basta, creo que el argumento económico podría, por una vez, usarse para bien. El esfuerzo económico que las diferentes administraciones dedican a la atención de estos jóvenes es muy alto. Estoy convencido de que dedicar una parte de este dinero a colaborar con las autoridades y la sociedad civil marroquí para desarrollar servicios (formales e informales) de atención social que permitan mejorar las expectativas de vida de los jóvenes en esos territorios más deprimidos sería beneficioso para todos. Primero para los jóvenes, para su país que retendría a su juventud y para España y Europa que no recibiría población menor de edad por razones económicas. Y si a estos actores añadimos la colaboración de las empresas españolas deslocalizadas en Marruecos para que revertieran una parte de sus beneficios en el país que les permite generarlos, podría ser un primer paso para que muchos jóvenes tuvieran una vida más feliz y un crecimiento más armónico con los suyos. Y si una vez en la edad adulta quieren emigrar, viajar, conocer otras tierras, me parecerá perfecto.

En este punto quiero añadir el comentario que un excelente profesional con muchos años de experiencia en la investigación y al que le llegó el borrador de este texto e hizo esta valoración que creo que merece ser conocida. No lo cito porque no tengo el contacto con él y, por tanto algo escrito en clave de relación personal con quien le hizo llegar mi borrador puede no querer que sea hecho público. Lo que importa, creo, es su contenido.

No hay nada que hacer transfiriendo dinero de Europa (dice Paco "el que se gasta aquí atendiéndoles") a Marruecos si esto pasa por los canales oficiales. Y el que va vía cooperación internacional (pagada por las CCAA o el Gobierno Central) daría para tres tesis. No hay nada que hacer mientras haya una connivencia entre los gobiernos europeos y el gobierno de Marruecos y entre las grandes empresas de los dos lados. Mejor no mandar dinero. Es un puro chantaje. 

Ellos tienen mucho dinero y mucha riqueza. Sólo basta con ver el parque automovilístico de los barrios ricos (Mercedes, Audis, BMWs como yo no veo aquí ni yo me lo podría permitir en tres vidas) de Rabat y Casablanca. Y (perdón por la demagogia) si les hace falta, son muy amigos en negocios de Arabia Saudí y Emiratos. Que se lo pidan a ellos.”

“Yo solo doy valor aquí a las ONGs que son del propio país y en las que trabaja o colabora gente del propio país. Y la mayoría se la juegan siendo críticos con su gobierno. Las que vienen de fuera no están para cuestionar el sistema. Están para “apuntalarlo” y que no caiga.” 

A mi juicio deberíamos discutir sobre la siguiente cuestión: admitir la llegada de todos los MENAs que vienen es ayudar a quitar presión a un sistema político y un Gobierno profundamente injusto. Es quitar presión a los ciudadanos de ese país que no quieren que nada cambie”. 

 

Yo entiendo su posición y su criterio, pero creo que habrá que intentar abrir una brecha para que la colaboración sea posible eliminando todos los agujeros negros por los que desaparecen los recursos. Y estoy plenamente de acuerdo con su penúltimo párrafo. Trabajar con los profesionales del país y con sus ONG. Las europeas deben hacer examen de conciencia y reconocer que su ambición de crecimiento no siempre ha ayudado a mejorar los países en desarrollo.

Barcelona, 10 de diciembre de 2019



[i] Cuando escribo este texto imagino un segundo documento, que no se si llegarà.

 

DESEMPARAMENT I MENAs (I)

Per què l’administració ha d’assumir la tutela d’un menor d’edat desemparat? A què obliga la declaració universal dels drets dels infants? On ha de créixer un menor d’edat per poder tenir un desenvolupament estable i harmònic?

Moltes d’aquestes preguntes, si s’haguessin fet fa 10 anys, haurien tingut una resposta diferents a la que avui donarien molts ciutadans.

La lògica ens du a pensar que l’Estat ha de substituir els pares com a tutor quan aquests no poden exercir adequadament aquesta funció. I aquesta actuació només s’ha de fer quan no hi ha cap altra alternativa que permeti evitar la sortida dels infants de casa seva. Però en aquests casos també està clar que al mateix temps que es protegeix l’infant, es posen en marxa un seguit d’actuacions que ajudin els pares a resoldre els problemes que els estan impedint tractar adequadament els seus fills. Al mateix temps cal intentar que la guarda i l’atenció dels infants sigui exercida per familiars pròxims a un ambient el més semblant possible al que tenien amb la seva família biològica. I si es demostra que les causes del desemparament, els problemes dels pares, no tenen solució caldrà buscar una solució definitiva, com ho és l’adopció o l’acolliment permanent amb la família extensa (avis, tiets,...) o amb una família aliena o a un centre residencial.

El criteri lògic és el de substituir temporalment els pares. Ajudar-los a resoldre els seus problemes. Vetllar per a que el temps de separació sigui el mínim possible i intentar que els infants siguin a un entorn familiar, amb tiets o avis, millor que amb persones alienes o a un centre.

Per tant, els principis que inspiren la presa de decisions  es fonamenten en els drets dels infants per tal de limitar al màxim les seqüeles  que la separació dels seus pares els produirà.

La pobresa, l’atur, la manca de qualificació acadèmica, etc. No són, en cap cas, raons per al desemparament. El maltracta, l’abandonament, la desatenció, la incapacitat parental si que ho són. I aquests criteris tècnics i el marc legal que els empara s’apliquen a tot el territori del país independentment de la nacionalitat dels pares i fills, si està tota la família aquí, o dels infants si aquests estan sols.

No recordo en els darrers anys cap canvi ni debat tècnic sobre les línies mestres que he dit fins ara. Ha hagut, hi ha i hi haurà debats sobre els models d’intervenció, sobre criteris i sistemes per treballar en la solució dels problemes de la família o per cercar sistemes fiables i homogenis per avaluar els indicadors de risc. Però sobre els criteris fonamentals basats en els drets dels infants no recordo haver sentit que es discuteixin.

 

Tanmateix, i de manera molt especial en els darrers deu anys, l’arribada a Espanya de manera continuada i massiva de preadolescents i adolescents, d’entre 13 i 17 anys, majoritàriament nois, sense l’acompanyament dels seus pares ha capgirat els sistemes de protecció de les Comunitats Autònomes. Si a Catalunya hi havia fa 10 anys uns 2.500 menors d’edat atesos a Centres Residencials, avui hi ha, a més a més, uns 2.000 menors estrangers. A aquestes xifres cal afegir altres elements d’anàlisi del problema. Aproximadament el 80% d’aquests menors d’edat són ciutadans del Marroc, país que molts espanyols hem visitat per vacances per la seva proximitat, la seva bellesa, seguretat, el seu art i la seva cultura. Marroc no és un país en guerra, és un país musulmà moderat. I a banda del conflicte amb el poble sahrauí, molt oblidat a Espanya malgrat hem estat la metròpoli, Marroc no genera fluxos migratoris d’exiliats que requereixin asili polític. I és cert que Marroc té zones àmplies del seu territori que són rurals, són pobres i no disposen de les infraestructures  i mitjans necessaris, mantenint a la seva població allunyada de l’accés a la formació i a uns nivells de benestar inferiors al de les seves zones urbanes. És a dir, el mateix que passava a Espanya als anys 50 o 60. Amb l’agreujant que els mitjans de comunicació si que els porten una imatge d’Europa, i d’Espanya com a porta d’accés, com a model de “progrés” de “riquesa” i de “benestar” que ha estimulat molts marroquins a emigrar, com ho van fer molts espanyols fa unes dècades.

Però mentre siguin els adults els qui emigren per raons econòmiques estarem davant un fet històric I comú que no té a veure amb la protecció de menors. Però quan els emigrants són milers de joves d’entre 13 i 17 anys, empesos per les seves pròpies famílies per tal que arrisquin les seves vides en un viatge a mans de màfies que cobren al voltant de 3.000€ per “passatge”, per a que s’instal·lin en un país estrany i per a que treballin i enviïn diners a les seves famílies, en aquest moment el tema si que és un assumpte, també, de la protecció dels menors. Perquè no és que els seus pares no els estimin o no hagin tingut cura d’ells a la infància, és que la situació de pobresa es pot veure alleujada amb els ingressos que aquest menor d’edat confien que els hi enviarà. I en el moment que aquest menor d’edat no acompanyat trepitja el terra del país estranger l’estat està obligat a atendre’l de manera immediata i a protegir-lo.

Però està clar que la causa que genera la protecció no és la incapacitat parental de la família. És una immigració econòmica que força a aquests adolescents a allunyar-se del seu entorn familiar i cultural per viure, de fet malviure, en un entorn cultural, lingüístic i social que no comprenen i en el que no poden realitzar el seu objectiu de treballar i enviar diners a les seves famílies, perquè no se’ls autoritzarà a treballar. I aquesta situació administrativa, en la majoria dels casos, no es resoldrà amb la majoria d’edat, ja que Espanya no els facilitarà el permís de residència i treball. I així es sumarà la frustració de les seves expectatives, i de les seves famílies, com a menor d’edat emigrat a la nova frustració que tindran a l’assolir la majoria d’edat i veure que no se’ls reconeix cap dret de ciutadania i treball, portant-los a la marginació i deixant-los en mans d’alguns grups organitzats (màfies, sectes religioses extremes, etc.)

Ara bé, si l’adolescent estranger no acompanyat que “trobem” al carrer de qualsevol ciutat espanyola és alemany, o italià, o irlandès, o suís, creuen que el procediment serà  el mateix? Ni parlar-ne. Es contactarà amb la ambaixada i serà repatriat per ser reintegrat a la seva família o per ser atès pels serveis socials del seu país. És a dir, s’actuarà d’acord amb els criteris que exposàvem en aquest escrit. Els menors d’edat amb les seves famílies i dins el seu entorn cultural i social tenen millors oportunitats i expectatives per a un creixement personal harmònic. Deixeu-me que aquí os dugui a l’entrevista que li va fer l’Elisenda Collell a El Periódico, a la presidenta de l’associació marroquina Darna, la Sra. Mounira Bouzid El Aldami. https://euskalnews.com/2019/11/la-presidenta-de-una-ong-marroqui-pide-deportar-a-los-menas-espana-debe-devolver-los-menores-que-cruzan-el-estrecho/

No cal dir que els menors d’edat que fugen de la guerra o de la persecució per raons religioses, ètniques o de gènere, s’ajusten absolutament als supòsits de protecció dels menors d’edat i d’asil·lament polític. De tota manera aquests casos són, pel que sé, molt minoritaris a Espanya.

Aquests fluxos de migració econòmica posen en qüestió i desborden els mecanismes de protecció a la infància. Però al llarg de molts anys, i quan ja era evident el flux de població menor d’edat, no s’ha començat cap debat seriós sobre quina resposta donar que respecti els drets dels infants.

Quina és la raó per a no aplicar els drets dels infants amb els nois marroquins? Crec que hi ha diverses raons i molt em temo que amb un important rerefons geopolític. D’una banda el regne del Marroc si no incentiva no evita la fugida de la seva joventut. A la que no pot, no sap o no vol oferir una sortida digna al seu propi país. I els diferents governs d’Espanya dels darrers 10 anys com a mínim direm que no han volgut “incomodar” al veí del sud, amb qui Espanya té una agenda de temes d’interès comú importants (la pesca, Ceuta, Melilla i les Canàries, el control del flux de població subsahariana, els fosfats,...). I jo em temo que els drets dels infants front temes amb tan alt impacte econòmic i/o estratègic no han tingut ni tenen valor com per dedicar-hi un minut de temps.

Transcric aquí uns paràgrafs de l’entrevista a El Alami que crec que es aclaridora:

El Alami té una visió molt clara del drama dels menors que són acollits a Europa, si no moren pel camí.

“França i Espanya són responsables directes del que està succeint a l’estret”, subratlla. “Saben que Marroc no és una autocràcia, que aquí hi ha futur, perquè m’han vingut a visitar”. Al seu entendre, aquests països  estan gastant-se una “fortuna” en acollir els infants enllà, quan “haurien de ser al Marroc”. “Hi ha un negoci muntat” afegeix. Segons ella, la solució passa pel retorn en calent de qualsevol menor que creui l’Estret.”

Els infants o tenen dret a emigrar?

“El primer dret dels infants és tenir arrels i estar amb les seves famílies, si es permet la seva entrada a Europa, l’efecte crida és imparable”. De fet , prega a Espanya que canviï la seva legislació per permetre aquestes devolucions “tan bon punt arriben a port”.

Insisteix de forma contundent en la necessitat d’oferir unes arrels als petits. “Perquè després passa el que passa...” Fa referència a les captacions dels yihadistes, joves des ubicats a Europa disposats a donar la seva vida en nom del terrorisme islamista. “Les arrels són essencials i els hi estem tallant a  aquests menors.”

I si l’apel·lació a complir els acords i les lleis internacionals no és suficient, crec que l’argument  econòmic podria, per un cop, fer-se servir bé. L’esforç econòmic que les diferents administracions dediquen a l’atenció d’aquests joves és molt alt. Estic convençut de que si es dediqués una part d’aquests diners a col·laborar amb les autoritats i la societat civil marroquines per desenvolupar serveis (formals i informals) d’atenció social que permetessin millorar les expectatives de la vida dels joves al seu territori, per deprimit que sigui, seria beneficiós per tothom .Primer per als joves, per al seu país que mantindria els seus joves i per a Espanya (i la resta d’Europa) que no rebria població menor d’edat migrada per raons econòmiques. I si a aquests actors afegim la col·laboració de les empreses espanyoles deslocalitzades al Marroc per tal que reverteixin una part dels seus beneficis en el país que els permet generar-los, podria ser un primer pas per a que molts joves podessin tenir una vida més feliç i un creixement més harmònic amb els seus. I si un cop quan siguin adults volen emigrar, viatjar, conèixer altres terres, a mi em semblarà perfecte.

En aquest punt vull afegir el comentari d’un excel·lent professional, amb molts anys d’experiència a la investigació i a qui li va arribar l’esborrany d’aquest text i va fer aquesta valoració que crec que mereix ser coneguda. No el cito amb el seu nom perquè jo no he tingut contacte directe amb ell i un escrit fet en clau de comentari personal amb qui li va fer arribar el meu esborrany pot no voler que sigui identificat. El que importa, crec, és el contingut.

 “No hi ha res a fer transferint diners d’Europa (diu el Paco “el que es gasta aquí atenent-los)  al Marroc si això passa pels canals oficials. I el que va via la cooperació internacional (pagada per les CCAA o el govern central) donaria per a tres tesis. No hi ha res a fer mentre hi hagi una connivència entre els governs europeus i el govern del Marroc i entre les grans empreses dels dos costats. Millor no enviar diners. És un pur xantatge.

Ells tenen molts diners i molta riquesa. N’hi ha prou amb veure el parc automobilístic dels barris rics (Mercedes, Audid, BMWs com jo no veig aquí ni m’ho podria permetre en tres vides) de Rabat i Casablanca. I (perdó per la demagògia) si els cal ells són molt amics als negocis amb l’Aràbia Saudí i els Emirats. Que els hi demanin a ells.”

Jo només dono valor aquí a les ONG que són del propi país i en les que treballa o col·labora gent del propi país. I la majoria se la juguen essent crítics amb el seu govern. Les que venen de fora no estan per qüestionar el sistema. Hi són per “apuntalar-lo” i que no “caigui”.

“Al meu parer hauríem de discutir sobre la següent qüestió: admetre l’arribada de tots els MENA que venen és ajudar a treure pressió a un sistema polític i un govern profundament injust. És treure pressió als ciutadans d’aquest país que no volen que res canviï.”

Jo entenc la seva posició i el seu criteri, però crec que caldrà intentar obrir una escletxa per a que la col·laboració sigui possible, eliminant tots els forats negres pels que desapareixen els recursos. I estic plenament d’acord amb el seu penúltim paràgraf. Treballar amb els professionals del seu país i amb les seves ONG. Les europees han de fer examen de consciència i reconèixer que la seva ambició per créixer no sempre ha ajudat a millorar els països en desenvolupament.

 

Barcelona, 10 de desembre de 2019

 

 

Escribir un nuevo comentario: (Haz clic aquí)

123miweb.es
Caracteres restantes: 160
Aceptar Enviando...

Toni Soler | Respuesta 12.12.2019 18.58

Paco, és una magnífica i molt necessària reflexió. A veure si algú amb responsabilitat i capacitat per canviar les polítiques ho escolta.

Josep Mª | Respuesta 11.12.2019 21.22

Molt bona reflexió, Paco. Estic totalment d'acord, es nota que aquest tema et "toca" ben endins. Anys de profesional i déxperiència. Gràcies.

Gloria | Respuesta 11.12.2019 00.03

Impresionante y desanimador texto, Paco. Creo que deberias mandarlo a un periodico o medio de difusion para generar mas "ruido" por lo menos.

Conxi | Respuesta 10.12.2019 16.49

Ya se ve que eres un buen conocedor del tema. Tienes toda la razón en tus reflexiones.
Ahora hay que añadir el odio que algunos partidos demuestran al tema.

Ana Domingo | Respuesta 10.12.2019 16.29

Molt bo el teu article!! Ajuda a entendre la situació i diu les coses pel seu nom.
Gràcies!!

Ver todos los comentarios

Comentarios

03.03 | 09:12

Aquest blog és per estar ben orgullós, un espai tan íntim i tan compartit. Felicitats

...
02.03 | 16:22

M'encanta la teva lucidesa i sinceritat en aquest text. Tot i que encara no he fet el pas, em sento molt proper i identificat.

...
01.03 | 21:00

Visitar als amics de comarques podria ser una activitat satisafactòria, pels amics de comarques, sens dubte ho seria.....

...
01.03 | 10:12

En esta nueva etapa no es baladí tener una pequeña actividad "semi-intelectual", relacionada o no con la trayectoria profesional anterior (en tu caso PAUMA)

...